lunes, 15 de noviembre de 2010

ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL

Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Sífilis
La sífilis es una infección crónica generalizada causada por Treponema pallidum, subespecie pallidum, que se transmite por vía sexual y que se caracteriza por fases de actividad separadas por períodos de latencia. Después de un período de incubación de dos a seis semanas, aparece la lesión primaria, que con frecuencia conlleva adenopatía regional. La fase de bacteriemia secundaria, que por lo general se vincula con lesiones mucotáneas diseminadas y adenopatías generalizadas, va seguida de una fase latente de infección subclínica que dura muchos años.en cerca de 33% de los casos no tratados aparece el período terciario, que se caracteriza por lesiones mucotáneas, musculoesqueléticas o parenquimatosas de carácter destructivo, por aortitis, o por lesiones y síntomas del sistema nervioso central (SNC).

Etiología
La familia Spirochaetales comprende tres géneros que son patógenos para el ser humano y para algunos animales: Leptospira, que produce la leptospirosis humana; Borrelia, que causa la fiebre recurrente y la enfermedad de Lyme, y Treponema, que ocasiona las enfermedades llamadas treponematosis. El género Treponema comprende T. pallidum subespecie pallidum, causante de la sífilis venérea; T. pallidum subespecie pertenue, que produce el pian y la frambesía; T. pallidum subespecie endemicum, que ocasiona el bejel o sífilis endémica; y a t. carateum, que es el agente causal de la pinta. Hasta fecha reciente las subespecies se diferenciaban predominantemente por los síndromes clínicos que producían.

Epidemiología
Casi todos los casos de sífilis se adquieren a tráves del contacto sexual con personas portadoras de lesiones contagiosas. Son menos frecuentes el contagio a tráves de contactos no venéreos o de una transfusión de sangre contaminada, así como la infección intrauterina. El número total de casos de sífilis notificados cada año en Estados Unidos disminuyó de 575 593 en 1943 a 31 575 en el año 2000, decremento de 95%. Esa tendencia descendente fue interrumpida por un punto máximo o pico epidémico en 1990. La revisión del número de casos nuevos de sífilis infecciosa, ha indicado cuantro ciclos de siete a 10 años, cada uno con aumentos y disminución rápidos de la incidencia.

Manifestaciones
En la sífilis primaria el cancro primario típico suele comenzar con una sola pápula indolora que pronto se erosiona y endurece, adquiriendo el borde y la base de la úlcera una consistencia cartilaginosa, muy característica con la palpación. En la sífilis secundaria entre las manifestaciones proteínicas de la sífilis scundaria suelen contarse lesiones mucocutáneas simétricas, circunscritas o difusas, y linfadenopatía generalizada no dolorosa. El chancro primario en fase de cicatrización puede persitir incluso en 15% de los enfermos, muy a menudo hay superposición de fases en individuos que también tienen infección por VIH, en comparación con quienes no la tienen. La erupción cutánea consiste en lesiones maculosas, papulosas, papuloescamosas, y a veces postulosas, llamadas sífilides; con frecuencia coexisten varias lesiones de distinta morfología. En la sífilis latente el diagnóstico se establece ante el dato de unas pruebas serológicas positivas para la sífilis en el examen normal de líquido cefalorraquídeo (LCR) y aunsencia de las manifestaciones clínicas de esta enfermedad. El proceso suele sospecharse por los antecedentes de lesiones de sífilis primaria o secundaria, por el antecedente de una exposición a la sífilis o por el alumbramiento de un lactante afectado de sífilis congénita.

Tratamiento
En los pacientes con sífilis precoz y sus contactos se aconseja utilizar un tratamiento preventivo en los casos expuestos a un contagio en los tres meses anteriores pero que son seronegativos y no muestran signos de sífilis. En los pacientes con sífilis latente tardía y sífilis tardía si se encuentran alteraciones de LCR, se debe aplicar el tratamiento de la neurosífilis. La pauta que aconseja para la sífilis latente tardía con LCR normal, para la sífilis cardiovascular y para la sífilis tardía benigna es la bencilpenicilina benzatínica, 2.4 millones de U por vía intramuscular una vez a la semana durante tres semanas seguidas.


Virus del papiloma humano

Los virus del papiloma humano (human papillomaviruses HPV) infectan selectivamente el epitelio de la piel y de las mucosas. Estas infecciones pueden ser asintomáticas, producir verrugas o asociarse con diversas neoplasias, benignas y malignas.

Etiología
Los HPV pretenecen a la familia Papillomaviridae. Son virus sin envoltura, de 50 a 55 nm con diámetro, con cápsides icosaédricas formadas por 72 capsómeras. Contienen un genoma de DNA circular bicatenario con aproximadamente 7 900 pares de bases. La organiazcion del genoma de todos los virus del papiloma es similar y consta de una región precoz, una región tardía y una región reguladora no codificadora corriente arriba.

Epidemiología
Hay pocos estudios adecuados sobre la incidencia y la frecuencia de las verrugas en grupos bien definidos de población. Las verrugas comunes se encuentran hasta en un 25% de algunos grupos, siendo más frecuentes en niños pequeños. Las verrugas plantares también son muy frecuentes y se dan sobre todo en adolescentes u adultos jóvenes.

Manifestaciones clínicas
Las manifestaciones clínicas de la infección por el HPV dependen de la localización de las lesiones y del tipo de virus. Las verrugas comunes suelen aparecer en las manos y son pápulas hiperqueratósicas, exofíticas, de color carne o pardo. Las verrugas plantares pueden ser bastante dolorosas; el afeitado de la superficie para poner de manifiesto los capilares trombosados permite diferenciarlas de una callosidad. Las verrugas planas son más frecuentes en los niños y aparecen en la cara, el cuello, el tórax y las superficies de flexión de antebrazos y piernas.

Diagnóstico
La mayor parte de las verrugas se descubre por inspección y puede diagnosticarse correctamente sólo con la historia y la exploración física. El colposcopio es útil para demostrar las lesiones vaginales y cervicouterinas y también puede servir para establecer el diagnóstico de infección bucal y cutánea por el HPV.

Tratamiento
Las desiciones sobre el inicio del tratamiento se deben tomar teniendo presente que los métodos disponibles en la actualidad no son totalmente eficaces y que algunos poseen efectos secundarios importantes. Además, el tratamiento puede ser costoso y muchas lesiones producidas por el HPV se resuelven espontáneamente. Los recursos más utilizados son: criocirugía, aplicación de agentes cáusticos, electrodesecación, extirpación quirúrgica y ablación con láser. También se han empleado antimetabolitos locales, como 5-fluorouracilo.

Enfermedad por el virus de la inmunodeficiencia humana: SIDA
Con la identificación del VIH en 1983 y la comprobación de su relación etiológica con el SIDA en 1984, así como la disponibilidad de pruebas diagnósticas sensibles y específicas para la infección po el VIH, la definición de casos de SIDA ha sufrido varias revisiones con el paso de los años. El actual sistemas de clasificación de los CDC revisado para los adolescentes y adultos con infección por el VIH establece grupos según los cuadros clínicos asociados con la infección por el virus y el recuento de linfocitos T CD4+.
El sistema se basa en tres niveles de recuento de los linfocitos en cuestión y en tres categorías clínicas, además de que está representado por una matriz de nueve categorías mutuamente excluyentes. Con este sistema cualquier paciente con infección por el VIH con un recuento de linfocitos T CD4+ menor de 200/ul sufre, por definición, el SIDA, sin importar si presenta o no los síntomas de una o varias enfermedades oportunistas.

Agente etiológico
El agente etiológico del SIDA es el VIH, que pertence a la familia de los retrovirus humanos dentro de la subfamilia lentivirus. Los lentivirus no oncogénicos pueden causar enfermedades en otras especies animales como ovejas, caballos, cabras, vacas, gatos y monos. Los cuatro retrovirus humanos reconocidos pertenecen a dos grupos distintos: los virus linfotrópicos de células T humanas I y II, que son retrovirus transformadores, y los virus de la inmunodeficiencia humana, VIH-1 y VIH-2, que son virus citopáticos.

Transmisión
El VIH se transmite por medio de contactos homosexuales y heterosexuales; con la sangre y los hemoderivados; y por contagio de la madre infectada a su hijo durante el parto, el período perinatal o a través de la leche materna. Después de más de 20 años de análisis minuciosos, no se han encontrado pruebas de que el VIH se transmita por contactos casuales, ni de que los insectos sean capces de propagar el virus, por ejemplo, con la picadura de mosquito.

Epidemiología
La infección del VIH/SIDA es una pandemia global, habiéndose publicado casos prácticamente en todos los países. Actualmente se calcula que alrededor de 37 millones de adultos están infectados por el VIH en todo el mundo y dos tercios de ellos se encuentran en África subsahariana; 50% de los casos son mujeres. Además, se calcula que 2.5 millones de niños menores de 15 años viven con el VIH/SIDA.

Manifestaciones clínicas
Las consecuencias clínicas de la infección por el VIH se extiende desde un síndrome agudo que se presenta en asociación con la infección primaria pasando por un estado asintomático prolongado hasta la fase ´de enfermedad avanzada. Es preferible considerar que la enfermedad por el VIH comieza en el momento de la infección primaria y que va progresando a través de diversos estadios. La replicación activa del virus y el deterioro inmunitario progresivo son fenómenos que ocurren en la mayoría de los pacientes a lo largo de toda la evolución del proceso. A excepción de los individuos que no progresan a largo plazo, la enfermedad por VIH avanza de forma inexorable incluso durante el estado de latencia clínica. Sin embargo, el tratamiento antirretrovírico ha tenido un impacto de primera importancia en el bloqueo o en el progreso más lento de la enfermedad durante períodos extendidos en una proporción sustancial de pacientes tratados adecuadamente.

Tratamiento
El tratamiento de los individuos con infección por el VIH exige no sólo un conocimiento amplio de los posibles procesos patológicos, sino también la capacidad para afrontar los problemas de una enfermedad crónica que pone en peligro la vida de quien lo padece. Se han conseguido grandes avanzes en el tratamiento de los pacientes con infección por el VIH. El tratamiento antirretrovírico específico y el tratamiento antimicrobiano, así como la profilaxis, resultan esenciales para proporcionar a cada individuo la mejor oportunidad de vivir una vida larga y sana a pesar de la presencia de la infección.

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